PROGRAMA

Juntos, aquí y allá

Los Franceses en el Extranjero son el símbolo de una Francia abierta y plural. Con más de dos millones de compatriotas viviendo fuera de las fronteras y una demografía en pleno crecimiento, las estructuras francesas presentes en el extranjero debe mutar y evolucionar permanentemente para adaptarse a la variedad de situaciones individuales y a los movimientos colectivos de esta población.

Los Franceses en el Extranjero son ricos en la diversidad de su recorrido y de su perfil. Estudiantes, asalariados, empresarios, funcionarios, jubilados…contribuyen al resplandor cultural y económico  de nuestro país fuera de sus fronteras. Son la encarnación de una Francia abierta y dinámica. Lejos de su tierra, están ligados a su patria y a su cultura,  preocupados de ver una Francia exitosa, aunque estando bien integrados a su país de residencia o cómodos en sus dos países cuando son binacionales.

La comunidad de Franceses en el extranjero es uno de los elementos claves de la presencia de Francia en el mundo y de su resplandor: franceses y binacionales representan la diversidad de nuestro país y de sus talentos. Posee además testimonios de las soluciones profundas de nuestra sociedad: el gusto de los jóvenes a la aventura, la apertura de los franceses al mundo, las ganas de descubrir, conocer y compartir. La expatriación es rara vez percibida como una fuga, es más bien una oportunidad, y para algunos de entre nosotros, de una segunda oportunidad.

Los recorridos de vida de nuestros compatriotas fuera de Francia ganan en diversidad, la movilidad crece, de forma circular –para quienes se desplazan de un país al otro según sus expatriaciones- o pendular –para quienes realizan idas y vueltas entre Francia y el extranjero. Existen compatriotas que no conocen esta movilidad, habiendo nacido con nacionalidad francesa en el extranjero y residiendo de manera sedentaria fuera de las  fronteras del Hexágono.

El enlace entre estos diferentes modos de trayectorias de vida fuera de Francia, es el sentimiento de pertenencia a una misma comunidad de destino, a un país que tiene la ambición de encontrarse al lado de sus compatriotas cual fueses sus lugares de vida en el mundo, A través de un idioma, de valores comunes, a través de estructuras institucionales y Estatales que forman una sólida red a vocación universal en el campo consular, así como en el educativo y cultural, Francia está presente al lado de nuestros compatriotas donde estos se encuentren.

En América Latina y el Caribe somos en este momento más de  101 080 franceses inscritos en las listas electorales, a los que hay que añadir las familias y los no inscritos. Atraídos por las oportunidades que ofrece esta región, nuestra comunidad no ha dejado de crecer estos últimos años. Francia y América Latina han visto estrechar los vínculos con el gobierno actual, sobre todo a través de un importante auge de los intercambios culturales, económicos y universitarios. Las visitas presidenciales y ministeriales nunc lo que se ha traducido en acuerdos de cooperación en los sectores antes citados. Se trata aquí de sobrepasar el desafía de la globalización sobre un modo pasivo, como si se tratase de una fatalidad; al contrario, hay que retomar la iniciativa, cuadrarla y reinsertarla en un proyecto societal.

Lejos de las fracturas políticas, mi programa tiene la vocación de juntar y el mismo se inscribe en una lógica de cercanía que responderá a sus necesidades cotidianas. Dentro de la continuidad de la reforma del 2013, sobre la representación de los franceses en el extranjero, desearía ser una candidata elegida establecida fuera del territorio, pudiendo así entender de mejor manera sus realidades. Ejerciendo como consejera consular en Ecuador desde 2014, conozco las múltiples realidades que nos atañen, ya que la naturaleza misma de este mandato es la interlocución con la administración francesa, la complementariedad y el diálogo entre todos los actores. Además he leído con bastante atención el conjunto de las actas de los Consejos Consulares de los países de la circunscripción y he comenzado una serie de consultas participativas de nuestros compatriotas que residen en la zona para poder identificar de mejor manera las problemáticas locales.

Este programa se basa de esta forma en primer lugar en la vida cotidiana de los franceses y francesas que viven en América Latina y el Caribe, en sus oportunidades como en sus dificultades del día a día en todos los sectores que les conciernen: sus trámites en la administración francesa, su vida profesional, su vida familiar, su vida personal, su vida ciudadana. El programa está basado igualmente en su articulación, sobre el proyecto federa de la Federación de Franceses del Partido Sociales (FFE-PS), no solamente porque es el partido que apoya mi candidatura sino porque la Federación trabaja desde hace varias décadas en los temas que conciernen los Franceses en el mundo.

Este programa es un proyecto colectivo ya que es elaborado para la mayoría y también por el equipo que me acompaña en mi campaña. Hemos declinado por rúbrica estos aspectos, yendo siempre de lo más pequeño a lo más grande, expresándolo de otro modo de la vida cotidiana al esplendor de nuestras comunidades y de nuestro país. El movimiento que nos parece importante es también nuestras características como Franceses en el Extranjero, integrados en los países de acogida o en el interfaz ligado a su condición de binacionales.

 Desde el 2012, grandes progresos en numerosos sectores fueron realizados gracias a la acción del Gobierno, el diálogo con la administración y la lucha de los representes elegidos. Este programa desea recordad los avances y mostrar el camino que lo que nos proponemos obtener,  gracias a la unión de las fuerzas humanistas, republicanas y demócratas alrededor de las ideas progresistas, conducidos por mujeres y hombres, comprometidos por una Francia libre, laica, ecológica y solidaria.