Proteger en la movilidad

Lo que hemos realizado

 

La acción social consular, única en el mundo, reposa sobre la voluntad de extender el esfuerzo de solidaridad nacional a nuestros compatriotas en el extranjero: debe acompañar a las mutaciones de la población francesa en el extranjero, confrontada a multiplicación de contrataciones locales y a la desaparición progresiva de los contratos de expatriación. A pesar de un contexto presupuestario muy reducido, los créditos de ayuda social consular han podido ser conservados, marcando así un compromiso fuerte del Gobierno a favor de nuestros compatriotas más desfavorecidos.

 

La Caja de Franceses en el extranjero (CFE) juega un rol primordial, pero la tasa elevada de las cotizaciones resulta excluyente para demasiadas familias del sistema y deja una parte de franceses del extranjero en situación de precariedad, aun cuando la protección social constituya una misión de servicio público basado en la solidaridad.

Las medidas de simplificación administrativa han permitido a muchos franceses obtener su carta vitale y limitar la producción y la traducción sistemática de certificados de vida, trámite que puede resultar largo y fastidioso.

La campaña del Gobierno Francés sobre de prevención de matrimonios forzados tanto en Francia como en el extranjero ha sido ejemplar.

La creación de la agencia de recaudación de deudas alimentarias en el extranjero ha respondido a las necesidades de las situaciones familiares.

La reforma de la asociación Francia Horizontes, antes denominada Comité de ayuda a los franceses repatriados (CEFR), es de igual forma un paso importante en el acompañamiento del retorno en caso de indigencia y la ayuda en la reinserción en Francia de la mejor manera posible.

En fin, por primera vez, un gobierno francés se preocupó en el retorno de los franceses del extranjero: ayuda social ya administrativa, información y acompañamiento permitiendo actualmente a nuestros compatriotas de regresar libremente y con toda seguridad. La experiencia internacional, sobretodo en el sector profesional, podría ser mejor valorizada:

Dominio de una o varios idiomas extranjeros, comprensión de otras culturas, redes internacionales, tantas ventajas en un contexto mundializado que podría resultar útil sobre todo para las PME francesas que desean desarrollarse a nivel internacional.

 

Lo que vamos a hacer

 

  • Una mejor atención a la discapacidad en el extranjero

En el territorio francés, el gobierno a puesto en marcha una política ambiciosa y humanista de atención a las discapacidades y problemas de aprendizaje, política que podría ser destinada al extranjero. Por esto, deseamos que: en la fase de diagnóstico, los padres tengan acceso a un centro médico de referencia en Francia: los diferentes tipos de discapacidades y de problemas de aprendizaje, una vez diagnosticados, sean detectados por la AEFE ; los gastos de atención en ortofonía y en sicología sean reembolsados de mejor manera por la CFE ; los especialistas sean autorizados en ejercer en establecimientos de la AEFE ; el material pedagógico específico (tablets por ejemplo) sean puestos a la disposición de los alumnos y de los profesores, con el fin de realizar un estudio para verificar que ningún niño autista de un establecimiento de la AEFE no sea privado de ayuda de un auxiliar de la vida escolar por razones financieras.

  • Une mejora de la CFE

La tercera categoría, denominada ayuda, de la CFE debería ser más ampliamente promovida para que cada uno pueda así beneficiar de una protección social en el marco de una reforma necesaria de la gobernancia de la CFE: durante estos cinco últimos años, la izquierda senatorial a puesto una proyecto de reforma ambicioso de la gobernancia de la CFE, teniendo en cuenta la representación de los Franceses en el Extranjero. Abogaba sobre todo por la elección del CA en el CFE por 443 consejeros consulares y no solamente pos por propios consejeros AFE. Esta reforma fue frenada por la derecha. Nosotros queremos realizarla en nuestro próximo mandato.

  • Atención específica en cuanto a la seguridad

La seguridad de los bienes y personas es un valor republicano y sobretodo un derecho ciudadano. En América Latina y en el Caribe, es un tema de preocupación legítimo de nuestros compatriotas, teniendo en cuenta la tasa elevada de actos delincuenciales. Informar sobre los riesgos no es suficiente. Se debe proponer un dispositivo de acogida, basado en la experiencia, para hacer frente a las situaciones conocidas : condiciones de acogida en los servicios hospitalarios de urgencia, tratamiento adaptado a las víctimas durante las denuncias a las autoridades locales y los servicios consulares sobretodo en caso de violación, acompañamiento de familias en Francia cuyo miembro sea víctima de violencia in situ…

En América Latina y en el Caribe, se añade además la figura de violencia contra las mujeres, que en ciertos países se denomina legalmente femicidio, subrayando el simple hecho de ser una mujer se expone más a los abusos. Ellas pueden ser víctimas de la trata de personas para la prostitución o encarceladas por micro tráfico de drogas. Es importante que nuestros compatriotas tengan la certeza de ser escuchadas y defendías, si ellas se encuentran en una situación de este tipo, ya sea en un espacio público o en la esfera privada.