Una Francia comprometida, generosa, fiel a sus valores

Lo que hemos hecho.

 

En este inicio de siglo XXI, la acumulación de desequilibrios sociales y políticos, el desarreglo climático, los flujos ilícitos son, en el mundo entero, fuentes de inestabilidad, de pobreza y por consecuencia de desplazamiento masivos de población. Esta situación obliga a cada uno a tomar sus responsabilidades, Francia lo hace. Francia actúa ayudando a la resolución de crisis humanitarias, como lo hizo por ejemplo participando en la lucha contra la epidemia de la enfermedad del virus Ebola; continuado igualmente con su acompañamiento en el proceso de descentralización y apoyo a los gobiernos locales de los países en desarrollo;  organizando por fin la Conferencia de París de 2015 sobre el clima, con el objetivo de lograr la ratificación de un acuerdo universal en el marco de la diplomacia verde. El anuncio en New-York de un financiamiento de 100 millares de USD a escala mundial para garantizar asegurar la transición energética, la adaptación y  la transferencia de tecnologías que hacen parte de la lucha para el desarrollo, cumpliendo así la promesa de solidaridad con los más pobres.

Con la primera ley de orientación de la política de desarrollo y de solidaridad internacional, el 7 de julio de 2014, Francia ya precisó y renovó el marco de intervención de su ayuda pública para el desarrollo. Esta promueve ahora un desarrollo sostenible en los países en desarrollo con el objetivo de: luchar contra la pobreza y la inseguridad alimentaria, la reducción de las desigualdades sociales y territoriales, el desarrollo económico equitativo y proveedor de empleos, la preservación de los bienes públicos mundiales, luchando contra el cambio climático, sus efectos y la erosión de la biodiversidad y defendiendo una paz duradera, la estabilidad, los derechos del hombre y la diversidad cultural.

 

La Agencia francesa de desarrollo (AFD) ha aumentado su actividad de 15 % desde hace cinco años en los países extranjeros. En nuestra circunscripción, està presente desde hace varios años en Brasil, Colombia, Dominica, Haití, Jamaica, México, República Dominicana, Surinam y desde hace poco Ecuador y Cuba.

 

La política audiovisual en el exterior ha sido pensada de manera más coherente : France Média Monde — que agrupa France 24, RFI y Monte Carlo Doualiya — ha aumentado sus audiencias gracias a una estrategia inédita de medias del grupo para la conquista de nuevos públicos y a un ambiente social por fin tranquilizado en el seno de las redacciones. France 24 ha pasado de 200 a 300 millones de hogares  y en nuestro caso ha lanzado su versión en español a inicios de 2017.

 

Con la red de instituciones culturales – Institutos y centros culturales franceses, alianzas francesas, Francia posee una potente herramienta de proyección lingüístico y cultural, de difusión de las ideas y de los saberes, en el corazón del soft power made in France. En América Latina estamos conscientes de esto ya que contamos con la red la más antigua y más importante de Alianzas francesas: 250 Alianzas dictan clases de francés a 140 000 alumnos, cuyo número crece de manera regular. Esta red cultural y lingüística se ve consolidada con la presencia de 5 Institutos franceses en América latina y el  Caribe así como dos Casas de Francia.

 

Es esencial seguir apoyando la actividad de Campus France, que, en nuestra zona tiene acuerdos en la mayoría de países y trabaja como socia de los otros países europeos. Francia es uno de los tres países en el mundo que dispone del número más importante de estudiantes extranjeros: 271 000, cifra que ha progresado de 4,4 % en estos últimos cinco años.

Nuestra cooperación universitaria, en particular con América Latina y el Caribe, se ha densificada. Francia recibió 19 124 estudiantes originarios de América Latina y del Caribe en 2013-2014, lo que representa un aumento del 21,3% en 5 años. Los principales contingentes por país conciernen Brasil (5148 estudiantes), Colombia (3 363 estudiantes), México (2687 estudiantes) y Haití (1890 estudiantes). Según los datos de la UNESCO, Francia es el 3er país de acogida de estudiantes de América Latina y del Caribe, luego de Estados Unidos y España.

Francia, muy presente en los programas conjuntos de investigación, es un socio científico de  primer plano, de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay. El programa de cooperación post-graduados (P.C.P.) que Francia ha creado con los países andinos (Perú, Venezuela, Bolivia y Ecuador) constituye un elemento importante de la cooperación universitaria, científica y tecnológica entre Francia y los Estados de la región. Igualmente, el programa Evaluación-orientación de la cooperación científica (ECOS), destinado a apoyar proyectos de excelencia en materia de colaboración científica, consolida las alianzas entre universidades francesas y sus homólogos en ciertos países de América Latina.

 

Gracias a la francofonia, Francia es miembro de un extenso espacio de alrededor de 275 millones de locutores, el idioma francés siendo el quinto idioma más hablado en el mundo, presente en todos los continentes. La cooperación francófona ha diversificado sus centros de intereses siguiendo de cerca los nuevos desafíos que conocen los países, tomando en cuenta los efectos de la mundialización. Al tradicional apoyo de los campos culturales y educativos se agregaron acciones a favor de la paz y la democracia, la lucha contra las discriminaciones, el desarrollo sostenible y las nuevas tecnologías.

 

Nos felicitamos por la adopción de la ley sobre el derecho de los extranjeros en enero 2016 que introduce el título de residencia plurianual, lo que constituye un progreso importante para una mejor integración de los estudiantes extranjeros en la sociedad francesa. Aumentar el número de estudiantes extranjeros en Francia luego de analizar con cada país el número de los que vienen y el número de becas otorgadas, es algo conveniente para seguir en ese camino.

 

Lo que vamos a hacer

 

Una política generosa de ayuda al desarrollo para que Francia respete sus compromisos,  manteniendo la ayuda a los proyectos, en particular los que son de impacto rápido y consolidando la ayuda bilateral, con el objetivo de mejorar la vida cotidiana de las poblaciones ; dedicando 0,7 % del producto nacional bruto para la ayuda al desarrollo, Francia quedarà como el cuarto proveedor internacional de fondos ; con la estabilización de los créditos de ayuda alimentaria y de salida de crisis, duplicando los créditos destinados a la ayuda a las organizaciones no gubernamentales (ONG) humanitarias y volviendo a un equilibrio entre donaciones y préstamos; aumentando la actividad de la Agencia francesa de desarrollo (AFD) de 50 % durante los cinco próximos años, con 70 % para el clima y consolidando el servicio cívico en el exterior, movilizando los puestos diplomáticos y las instituciones francesas en el exterior y contribuyendo así a aumentar la movilidad de los jóvenes provenientes de todos las clases sociales y consolidar su compromiso.

 

Una política de cooperación cultural que mantiene su ambición para seguir armonizando los  estatutos de los profesionales ejerciendo en el seno de France Médias Monde (FMM), gracias a la firma a finales de 2015 de la base social, primera etapa para el personal; en el campo cinematográfico, siguiendo con atención particular el desarrollo de los cines del Sur y del dispositivo de ayuda a los cines del mundo.

 

Sería bueno también generar sinergias paralelamente con nuevas fuentes de financiamiento para luchar contra la dificultad de mantener ciertos institutos en su sitio histórico. Para “congelar” lo existente, y evitar, que año tras año, Francia venda al remate su patrimonio, podríamos ponerlo a disposición de los países francófonos. Esta apertura a la francofonía es la mejor manera de proteger nuestras herramientas de proyección así se volverían la propiedad conjunta de artistas e intelectuales francófonos.

 

Al mismo tiempo que se debe parar la espiral infernal de la diminución de recursos, mientras que nuestros principales competidores invertían masivamente en la cultura, sería interesante desarrollar, de manera simultánea, alianzas, por ejemplo con la industria cultural privada: editoriales, galerías, redes de distribución, pero también grandes empresas francesas campeonas en las exportaciones como la industria del lujo, reflejo del saber-vivir y del saber-hacer francés.

 

Abrir más la diplomacia cultural, más allá de la ayuda del Estado, a la sociedad civil, a las ONG y fundaciones, a los gobiernos locales, a los auspiciantes y a las grandes empresas famosas, porque no es solamente un asunto de diplomáticos. Existe además en el extranjero una reserva de asociaciones francesas o francófilas que aseguran cada día la proyección cultural en nuestros países de residencia. Lejos de estar en competencia con estas estructuras, los Institutos franceses deben establecer  puentes con el mundo asociativo y organizar en red todas las energías benévolas para asegurar una mejor visibilidad de esta cultura, probablemente menos institucionalizada pero más anclada en la vida cotidiana.

 

Es urgente armonizar los estatutos del personal ejerciendo en los Institutos y las Alianzas a pesar de la diversidad de los derechos locales. En el espíritu de la ley del 14 de enero de 2013 que hace obligatorio la complementariedad de salud para los empleados del sector privado en Francia, pediremos al Ministerio de Asuntos Exteriores y del Desarrollo Internacionalaplicar la generalización de la protección complementaria de salud para todos los agentes empleados en contrato local en la red cultural y diplomática. En América Latina y en el Caribe, el estatuto de profesores y del  personal bajo contratos locales franceses de las Alianzas Francesas se vuelve cada vez más precaria. Una homogeneización de las condiciones de trabajo entre la red diplomática y consular y la red de las Alianzas Francesas de la circunscripción, incluso un modelo único de contrato de trabajo, sería un progreso social para nuestros compatriotas. Además, actualmente, la salida de la red de las Alianzas no está preparada sin embargo podría existir una etapa al terminarse el contrato para que cada uno pueda proyectar nuevas perspectivas profesionales, entre otros a través de capacitaciones y acompañamiento para el regreso en Francia.

 

Facilitar el acceso y la difusión de obras, apoyando la creación de una plataforma numérica de la cultura francesa que pone a disposición de todos, en libre acceso y libre descargo, las obras musicales, literarias y audiovisuales de dominio público francés.  Esta estructura puede igualmente servir para la promoción de jóvenes artistas, a través un servicio de financiamiento participativo.

 

Una política de promoción de la francofonia desarrollando institutos franceses de investigación en el exterior que favorezcan una producción de alto nivel, garantizando una influencia de las ideas y creando puentes, entre sociedad civil y mundo universitario ; formalizando el compromiso de los Estados miembros de la OIF para la introducción, o la reintroducción, del francés en las carreras escolares y universitarios, a través de la acción por ejemplo de la Agencia universitaria de la Francofonia (AUF), que favorece igualmente la difusión del pensamiento científico ;  desarrollando el idioma francés como lengua científica que debe promover la difusión de los descubrimientos intelectuales, científicos y técnicos del Sur. Igualmente, el desarrollo de la traducción, la difusión y las publicaciones favorecen los intercambios y da cuenta de la diversidad francesa que es una riqueza, no solamente a través de los libros pero igualmente por medio de las revistas,  periódicos y nuevos soportes tecnológicos, todo ese capital informacional, que transita desde ahora vía redes sociales, y cuyo acceso democrático es una herramienta adicional de difusión de mensajes. La  AUF, que es muy comprometida a lado de los universitarios e investigadores  francófonos, debe ser más apoyada por Francia para que la comunidad científica francófona vea el interés de continuar en invertir en el idioma francés ; consolidando las ofertas de capacitación a distancia y los cursos en línea abiertos y masivos (MOOC), como la plataforma francesa de cursos en línea, France Université Numérique (FUN), promovida con éxito en 2013, para que cada francófono pueda tener acceso, a una formación con título a distancia, por ejemplo a través de los colegios e Institutos franceses, en alianza con universidades francófonas.

 

 

Este programa es a la vez un diagnóstico preciso de la realidad de los Francesas y Franceses en el Extranjero y una potente herramienta de propuestas concretas y realizables. Aprehende la movilidad como una oportunidad para las personas pero también para los países. Este programa es también un instrumento al servicio de una voluntad política que considera que la cooperación institucional o individual es un medio al servicio de la solidaridad, que permite luchar contra la fractura social, proponer relaciones sociales más armoniosas y justas y sentar acciones colectivas y de políticas públicas frente a los desafíos globales, que sean sociales, climáticos, culturales, económicos o políticos. Movilizada desde hace muchos años sobre el conjunto de problemáticas y temas practicas esenciales para las Francesas y Franceses en el extranjero, incluso sobre problemáticas emergentes, aspiro a poner toda esta experiencia al servicio de un mandato de diputada, para defender el interés general y el servicio público, conservando una proximidad con todos los ciudadanos de la circunscripción.